(Selección de 4 poemas ilstrados con la IA)
Esencialmente experimental, la estructura de este poemario evidencia una interpolación entre el corpus del mundo y el poeta.
«Heme aquí aplicándome una autohipnosis», revelan sus versos el desesperado ánimo de su creación. Venido del cosmos, su oscuridad es solo revelación. Hecho de viajes continuos, sus colores en la paleta determinan una escritura inusitada.
Grand Prix ocasiona el fragor de una guerra precedido por un dios mío apocalíptico. El sello de su verso no destapa más que la epifanía de las noches.
Él se asombra de los «cerebros lineales» porque marcado por una mortalidad privilegiada no se sale del conjunto ni del asunto verdaderamente enriquecido.
Asombra cómo su promoción lingüística asemeja a los hombres para los entendimientos.
No es altisonante ni busca al pie de los dromedarios etapas cancinas. La cáscara de manera enhiesta no la compromete con un verbo fácil. Adueñado de su mente, rasga la memoria con decrepitud. Pero halla la fuerza eterna de su divagar. Lo caliente es espuma de sus días y siempre lo veremos partir para regresar. El regreso es un tema inocuo. Pero no está con el «volverán», por el rictus del rostro.
Apremiado de enseres, él explota la predisposición del habla. Pasado por el fuego lento logra ser cosmopolita al mayor del mundo. Y visitando un Nueva York en deshielo no se interna para la vida. ¿Quién sospecharía un malandrín en él? La hostilidad es una consigna para su signo.
Vertamos un sinnúmero de paciencia para su destreza. Ya se ven las clarinadas del día en que su triunfo sea innegable.
Lina de Feria. Septiembre y 2015.
Autosugestión
No quiero recordar nada, tan solo que ya olvidé.
Ahora puedo confundir una calle,
llamar a una mujer con el nombre de otra,
comer lo que nunca he comido,
beber en una taberna estrecha, sin ideales,
repleta de borrachos también sin ideales.
No quiero recordar lo que jamás fui,
ni me propuse, ni siquiera soñé
en una noche rojiza, esas en las que yo saltaba
en una cama elástica de circo.

Ilustración generada por IA para el poema Autosugestión del poemario Grand Prix, 2015, de Jesús Lara Sotelo
Consulta 4B
Lois, la sicóloga, mirando El gran masturbador
de Dalí, me confesó: “cuando me gusta un hombre
me lo como hasta los huesos”.
La boca profunda, los labios temblorosos
manchados de una leche espesa y sanguinolenta.
La fantasía del crucificado era su fantasía
de ser poseída contra la pared por un paciente
con ínfulas de masturbar el universo.
Mi ex esposa nunca llegó a ver la reproducción
colgada de la pared de la consulta
donde la sicóloga experimentaba conmigo
orgasmos terapéuticos que Gala y Dalí hubieran
envidiado. Una vez satisfecha abría la puerta y decía:
“Por favor, el próximo paciente”.

Ilustración generada por IA para el poema Consulta 4B del poemario Grand Prix, 2015, de Jesús Lara Sotelo
Robo de identidad
Me han robado mis calzoncillos de la tendedera.
Es la quinta vez que me los roban y mi salario
sigue igual. Nadie vigila los calzoncillos de otro.
Los celadores oyen juegos de béisbol por la radio
y comen en potes plásticos una comida fría.
Las estadísticas no recogen la pérdida de
mis calzoncillos. Si pudiera contratar a un francotirador:
uno que vigilara toda la noche con un arma
desde la azotea más cercana, listo para derribar
al miserable ladrón que se roba mi intimidad.
Ya no sé lo que digo, estoy desnudo debajo del pantalón
y mis testículos rozan las duras costuras
por culpa de un tipo empeñado en ser yo con mis Bóxer.

Ilustración generada por IA para el poema Robo de identidad del poemario Grand Prix, 2015, de Jesús Lara Sotelo
No debería
La ciudad cabe en una explosión, pero pasa de largo.
Los peces se queman en el agua inflamada.
No debería escuchar la música de altavoces,
pero la escucho y luego me coso las heridas
con una cuerda. Oír los sonidos difíciles
tiene la virtud de una silla,
de una única silla en medio de la plaza desierta.
La ciudad cabe en mi mano como una explosión
que inflama el agua y quema los peces de la bahía.

Ilustración generada por IA para el poema No debería del poemario Grand Prix, 2015, de Jesús Lara Sotelo






