Jesús Lara Sotelo regresa a su obra: 15 años después, frente al espíritu de Guayasamín
Yo no pinté a Guayasamín.
Guayasamín me estaba pintando a mí. Sus líneas eran espejos. Sus sombras, advertencias. Me enseñó que crear no es un acto ornamental, sino una forma de resistencia.




